lunes, 27 de julio de 2009

DEBILIDAD

Si en aquella ocasión engañé a Ester con su mejor amiga, no fue porque no estuviera enamorado de ella sino, simplemente, porque pude hacerlo. Amaba a mi esposa y el sexo con ella, cálido y amparado en una comodidad carente de presiones, me excitaba más que con ninguna otra. Sin embargo, mi cordura y fidelidad sucumbían ante la visión de Graciela; una imponente cuerentona de formas curvilíneas y mórbidamente femeninas a la que ningún macho sexualmente activo podría pasar por alto. Mis veteranos amigos sentían debilidad por las lolitas pero yo, siempre poniendo la discordancia en todo, me sentía atraído por las mujeres maduras. Quería el cuerpo de una mujer con historia, esculpido por el pasado y los conflictos, encajarme entre unas caderas que hubieran parido, sentir el tacto y el sabor de unos senos amamantados por hijos deseados, quería que me comparara triunfante con su ex marido y quería escuchar mi nombre susurrado entre gemidos por una mujer que no fuera la mía. Y sobre todo, quería que ésta, fuera Graciela.
Comencé entonces a boludear por su barrio para hacerme el encontradizo, y darle a la historia un toque casual y azarístico, pero no hubo manera. El azar no se deja tentar y, al final, tuve que mirar su número de teléfono en la agenda de mi esposa y llamarla, con la poco creíble coartada de una cita con un agente literario en un Café a cuatro cuadras de su casa. Aún así, me invitó a visitarla, aprovechando que su ex marido había llevado al hijo común al cumpleaños de un amiguito, y terminamos revolcándonos en el sofá cama y la alfombra como dos adolescentes.
Después de este primer encuentro, nos vimos otras cinco o seis veces, hasta que Ester tuvo que ser operada de un tumor en el pecho y yo asumí que era un castigo divino por culpa mía. Encendí velas en casa, rapé mis cabellos y acudí a la sinagoga a prometer a D-os que si se salvaba, no sólo iba a dejar de verme con Graciela sino que abandonaría cualquiera afán donjuanesco en lo que me restara de vida. Incluso dejaría de mirar con lascivia mamífera a cualquier mujer con talla de sostén superior a 100 y jamás de los jamases volvería a navegar por las páginas porno de Internet. Por suerte, mis súplicas fueron atendidas, y el tumor resultó ser benigno. De esto hace poco más de año y medio y en todo el tiempo transcurrido fui fiel a la palabra empeñada. Al menos hasta hoy, que mi mujer se fue con nuestra hija a visitar a sus padres en Entre Ríos y yo me encuentro paseando por Tucumán al 2000, a escasas cuadras de la casa de Graciela, con una erección que no se me va y el celular pesándome en el bolsillo.

22 comentarios:

©Claudia Isabel dijo...

Complicado el tema del deseo, que más allá de nuestras fuerzas se cuela igual sin que podamos deternerlo...no lo culpo, en parte, el deseo, a veces es un monstruo que no mide las consecuencias...
Un placer leerte, siempre
Abrazos

S. Cid dijo...

Menos mal que Dios es infinitamente comprensivo y misericordioso porque si no... veo al protagonista rapado de por vida ;-).

Yo estoy con Claudia Isabel: el deseo es a veces muy difícil de controlar.

Saludos.

S. Cid

Anónimo dijo...

no me imaginaba que te gustaran mujeres como la de la foto, creía que te iban más delgaditas

MAGA

Remembranza dijo...

Qué te comenté la otra vez? No me acuerdo.
Ahora digo qué guacho! jaja
Un abrazo

Carlos Paredes Leví dijo...

Claudia Isabel:
El deseo es, como bien apuntas, un monstruo que se cuela en nuestras vidas y con el que es difícil lidiar. Sólo puedes hacer dos cosas: escapar, o sucumbir ante sus acometidas.
Un saludo.

S.Cid:
A lo mejor el pelo rapado incluso le queda mejor....
Al deseo no es fácil de contentar y, engañarlo, es muy complicado.
Un saludo.

Maga:
A mí me gusta la que me gusta y, ésta de la foto, me da mucho morbo.
Un saludo
PD: ni te cuento si me la imagino con un camisón de raso negro...

Remembranza:
Si me tengo que acordar de todo....
pero mconformo con lo de "qué guacho".
Un saludo.

sue dijo...

Qué forma más bonita de justificar unos cuernos... yo no sé si podría eh, ni siquiera en la ficción (pero qué buena soy leñe).
Y Graciela es la de la foto?... es que me suena de algo, no sé.
En cualquier caso si me gustaran las mujeres no sería mi tipo (de todas formas nadie me ha preguntado)

En cuanto al deseo... a veces es genial y otras lo jode todo... ¿o es siempre?

Ayss!

BB dijo...

Si nos dejáramos llevar por el
deseo que inspira lo ajeno, lo
prohibido, nos tropezaríamos
unos con los otros, en ese
rejuego del cambio y las ofertas.
Un beso
BB

Carlos Paredes Leví dijo...

Sue:
La gente recurre a los argumentos más disparatados para camuflar algunos de sus actos. Son muchos los que precisan del autoengaño para soportarse a sí mismos y sobrevivir..
La de la foto no es Graciela, sino una mujer anónima que encontré navegando por el Google y que, la verdad; me pone.
Dejarse llevar por el deseo no siempre sale gratis...
Un saludo.

BB:
Es que los humanos tenemos la fea costumbre de querer lo que no tenemos. Y, como somos débiles por naturaleza, a veces sucumbimos al deseo sin medir las consecuencias.
Un saludo.

BB dijo...

No te preocuparía pensar aquello
de encontrarte a la mujer, que
crees fiel, en momentos en que
"sucumbe" con otro? Es que el
deseo no es potestad, únicamente,
del hombre.
El prado del vecino, siempre es
más verde...
BB

ana dijo...

Que le vamos a hacer ,al protagonista se le pasò el temor al castigo divino y está incendiado de pasión.
Hay gustos que merecen palos ,dijera mi madre ,pués cambiar una cuarentona por otra cuarentona mucha gracia no es....

sue dijo...

Qué razón tienes! Y qué triste suena eso de camuflarse para sobrevivir...

Carlos Paredes Leví dijo...

BB:
Esa es una situación que no se la deseo a nadie. Tienes razón, todo esto es cosa de dos y la hierba seca, arde mejor que la verde.
Un saludo.

Ana:
Bueno, hay cuarentonas que están bien buenas. A mí, personalmente, me gustan mucho más que las de veinte..
Un saludo.

Sue:
Triste pero hay mucha gente que lo hace. Día a día, representando lo que no se es para no enfrentarse al espejo y derrumbarse...
Un saludo.

ana dijo...

jUA JUA JUA.....a MI HIJO LE GUSTA LA CUARENTONA.
Me hace acordar que es parecida a una amiga mìa que era tan pero tan sexy ,que él que es bastante entuciasmado con el sexo femenino cuando tenìa seis años se la besò y todo.....

Carlos Paredes Leví dijo...

Es que no hay nada más erótico que una buena cuantona....por eso, las acciones del chico están del todo justificadas. Yo también tuve un episodio parecido en mi más tierna infancia.

Guido Finzi dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Carlos Paredes Leví dijo...

Ana María:
Pasó de visita donde mi buen amigo Guido Finzi ? Vaya, que a lo mejor le gusta.

Un saludo.

ana dijo...

Nooooooo yo lo extraño a ARCHE FORTU ,sueño con él -con el permiso de mi marido-.
Hasta mi hijo la extraña a la cuarentona parecida a MAIDA.
Mi amiga se llama MAGDALENA Y LE DICEN MAGDA.Es toda fuego ,dice que los padres le pusieron ese nombre como una premoniciòn.Ya que Magdalena en el evangelio cristiano es la PECADORA ARREPENTIDA.
Mi hijo le decìa MAIDA y se encontraba de niñito tan atrìdo por ella como un hombre grande.
Tiene razón ,cada vez que la miro ES IDENTICA A MI AMIGA.
En los blog polìticos me pongo a pelear.Sabe Carlos que acà nuestros paisanos(le digo estos porque yo soy tambièn de la comunidd por adhesiòn)la apoyan a la loca de Cristi.Que error espantoso!!!!!
Por eso ya estoy envenenada y necesito con vehemencia de las aventuras del gentil FORTUNATO.
De las infames traidoras al amor que retrata y de las que enamoran con lealtad a sus personajes.
Y de Kalman que me jorobò bien creyendo que el tipo era húngaro ,se acuerda cuando en el blog de Varsavsky le señalaba detalles de Budapest para ver si no me mentía.Yo ,de idiota creìa que existìa de verdad.

Carlos Paredes Leví dijo...

Se de buena tinta, que muy pronto, Fortunato va a organizar un asadito donde van a estar Kalman, Leví, Mauricio, Guido y algunas chicas.
Es posible que este nuevo tipo (Guido) incluso escriba un breve texto al respecto. Al menos así me lo dije el otro día....
No me extraña que su amiga se arrepinta. Lo raro es estar buena y no tener que arrepentirse....por eso hubiera tenido más mérito la santidad de Ava Gardner que la de la madre Teresa de Calcuta.
Un saludo.

ana dijo...

No me gusta el nombre Guido ,era propio-en mi época-de los nenes de papá que esperaban que el viejo se muriera para heredar.....
Además Finzi me hace acordar al JARDIN DE LOS FINZI CONTINI ,película que junto a la LUNGA NOTTE DEL 43 me hizo salir del cine descompuesta.Me acordaba de mi infancia cuando la policìa llamaba a la puerta y lo llevaban a declarar a mi papà.
Tampoco me gusta que me lean mis zonceras antes de publicarlas HE DICHO.....YA SE PUBLICARA SU COMENTARIO CUANDO SEA ESTUDIADO POR EL TITULAR DEL BLOG CENSURADORES TORQUEMADAS SANTA INQUISICION!!!!!!!

ana maria parente dijo...

Yo quiero que escriba en el que soy seguidora numero one.
Aunque despuès de ingresar me doy cuenta del nombre.
Prefiero TUJES.

ana maría parente dijo...

DON cARLOS ,DIGALE AL CHETO DEL GUIDO FINZI QUE ES IMPOSIBLE ENTERARSE DE SUS ARREBATOS KULTURALES.NO ENTRA EL NUEVO BLOG QUE HA INVENTADO QUE ES MAS DIFICIL DE ACCEDER QUE PARECE REALMENTE DETRAS DE LA CORTINA DE HIERRO.

ana maría parente dijo...

DON cARLOS ,DIGALE AL CHETO DEL GUIDO FINZI QUE ES IMPOSIBLE ENTERARSE DE SUS ARREBATOS KULTURALES.NO ENTRA EL NUEVO BLOG QUE HA INVENTADO QUE ES MAS DIFICIL DE ACCEDER QUE PARECE REALMENTE DETRAS DE LA CORTINA DE HIERRO.