miércoles, 17 de diciembre de 2008

OJOS VERDES y ESTILO BAUHAUS (rep.)


Se levantó bien temprano para recorrer a pie la ciudad. El rigor de la canícula, especialmente opresivo en el agosto de Tel-Aviv, le obligó a numerosas paradas con la apremiante necesidad de beber líquido. Sol inclemente y humedad era una combinación que acaso soportaran bien los autóctonos pero a él, procedente de la Diáspora, aquello le estaba matando y sus genes parecían haber olvidado las décadas errantes por el desierto. Aún así, no pensaba desperdiciar sus escasos días en Israel dormitando en el hotel al alivio del aire acondicionado. Quería, no sólo recorrer las principales arterias de la ciudad, sino perderse por los barrios y por las calles secundarias, terciarias o cuaternarias para empaparse de la verdadera esencia de una localidad que, entre otras cualidades, contaba con la de ser la que tenía mayor número de edificios de la Bauhaus del mundo. Al mediodía, sin apetito pero por hábito, se sentó en un restaurante cualquiera, donde comió schnitzel con ensalada y bebió vino blanco de Galilea bien frío. Luego, paseó despacio por el paseo marítimo y terminó sentándose en una terraza para tomarse un té y contemplar la quietud del Mediterráneo. La línea del horizonte separaba dos azules lisos y uniformes, uno por falta de oleaje y bañistas y el otro por la ausencia de nubes. Con la vista fija en la lejanía, le invadió cierto ánimo filosófico que dirigió sus pensamientos a las vueltas que había dado su vida. De gris contable, a escritor de éxito, de abandonado por la mujer que quería, a viudo y después otra vez casado, padre de dos hijos y dueño de dos perros. De Buenos Aires a Madrid y de Madrid a Ferrara, recorriendo esporádicamente todo el mundo para promocionar sus libros. Pensó que había familias que viven en un mismo lugar durante siglos y siglos mientras la suya llevaba la emigración y el exilio marcados a fuego en los cromosomas. Tan absorto estaba en sus ensoñaciones que no se percató de que alguien se había aproximado hasta su mesa.

- disculpá, sos Fortunato Archevolti ¿no? – le preguntó, en español con acento del Río de la Plata, una muchacha con uniforme militar

El se volvió y la miró con interés y asombro, como si acabara de despertarse de un sueño y le costara asimilar estar otra vez en la realidad.

- sos Fortunato Archevolti ¿no? – repitió ella
- .... sí, sí – aseveró también con la cabeza
- ¿me firmás el libro? – le preguntó a la par que le extendía un ejemplar de su primera novela.
- Cómo no ¡ ¿cómo te llamás?
- Sandra, Sandra Moscovici
- ¿sos porteña?
- sí, de Villa Crespo
- ¿y llevás mucho por acá ¿
- ...un año y medio

Fortunato la contemplaba sonriente. Le fascinaba la imagen de esa joven, paisana suya y que casi podría ser su hija, vistiendo ropas del Tsahal y portando, ¡ lo que son las casualidades¡ (o no) uno de sus libros. Además, le ganaba escuchar ése acento que le traía evocaciones de su infancia.

- ¿lo leíste? – preguntó sin poder contener por más tiempo la intriga que sentía ante una escena, en conjunto, tan llamativa.
- sí, ahora lo estoy releyendo.........y la verdad es que estoy descubriendo cosas nuevas...
- Entonces sentáte conmigo y me lo contás ¿qué querés tomar?.

Estuvieron charlando un largo rato, algo que nunca hacía con sus lectores que, de tanto en tanto se le acercaban a decirle los tópicos de siempre. Le sorprendió la serenidad con que le miraban esos ojos verdes, sin timideces, y la madurez que encerraban las palabras que salían de aquellos labios. A pesar de su temprana edad, esa chica había comprendido el verdadero significado de un libro que él había escrito con una finalidad terapéutica y que supuso el inicio de esa vida que siempre había deseado llevar y que ya pensaba jamás conseguiría. Le contó que trabaja en una agencia de viajes, estudiaba arquitectura y colaboraba con algunas revistas literarias, donde publicaba sus cuentos con el pseudónimo de Sandra Taronji, en homenaje a cierto mallorquín con idéntico apellido y singular existencia que terminó ejerciendo de rabino en Tierra Santa. Una historia fascinante que Fortunato escuchó seducido por la precisión de la narración, la musicalidad de la voz y la belleza del rostro que tenía enfrente. Cuando se despidieron (ella debía incorporarse al cuartel para partir de maniobras al día siguiente) él le entrego su tarjeta, por si pasaba por Ferrara, y la promesa de que la recordaría cuando escribiera su próxima novela.

No mentiría, y ya esa misma noche, no pudo dejar de soñarla...

37 comentarios:

olhodopombo dijo...

Nossa!
Hoje levantei apos a madrugada para contemplar o mar, o mar daqui, do Oceano Atlantico, e chego em casa e escrevo o meu blog, para em seguida ler o teu...
me fascino com ele obvio, ecom
o desejo de algum dia estar contemplando o mar em Tel Aviv....

Peggy dijo...

Estar en el momento adecuado en el sitio adecuado ...y zas ...:)

Makiavelo dijo...

Mira Fortunato qué afortunado. Está hecho un Don Juan. Lo persiguen por todas partes.

¿Le dió tiempo a remojarse en el mar Muerto? dicen que allí se flota.

Saludos.

ana maria parente dijo...

ARCHI NO ME LO VAS A CREER!
Por la fiebre y habiendo visto por TV que a un señor judio lo habìan muerto sin robarle,SOÑE SER OFICIAL DEL EJERCITO ISRAELI CON MISION DE COMBATE.
QUE J....ARCHI mirà si era mi espíritu mágico y al romper el sortilejio te encontrabas CON LA MOMIA.
CON CALOR Y TODO TU CARRERA HUBIESE SIDO DESENFRENADA!.

Arantza G. dijo...

Una bonita historia que podía ser real.
Porque no sabes que se esconde bajo la piel de cualquier persona.

Y es preciosa porque deja huella y eso siempre es bello.

Afortunados por haberse conocido.
Qué lindo.
Un beso.

Carlos Paredes Leví dijo...

Olhodopombo:
Es usted afortunada de tener el mar cerca y poder verlo todos los días, ya sea el Atlántico o el Mediterráneo o...cualquier otro.
Un saludo.

Carlos Paredes Leví dijo...

Peggy:
Tal vez pero, para eso, nos la pasamos vagando por sitios errados en momentos inadecuados...
Un saludo.

Carlos Paredes Leví dijo...

Makiavelo:
No conozco los pormenores del viaje de Fortunato. Seguramente haya estado en el Mar Muerto....porque a él le atrae la naturaleza y la historia..
Un saludo.

Carlos Paredes Leví dijo...

Ana María Parente:
Vaya a saber qué le anda palpitando en el subconsciente....¡ Hay cada momia viajando en subte por aquí, que no hace falta cruzar el Mediterráneo...
Un saludo.

Carlos Paredes Leví dijo...

Arantza G.
Tu comentario me trajo a la memoria algo que escribió el argentino Edgardo Cozarinsky:

"Es peligroso inventar cuentos. Si resultan buenos terminan por hacerse realidad, después de un tiempo se transmiten, y entonces ya no importa si fueron inventados, porque siempre habrá alguien que después los haya vivido".

Tal vez por esto sea que yo escribo. O no.
Un saludo.

olhodopombo dijo...

Si, Levi, me sinto feliz por ter o mar aqui ao meu lado, gosto dele, apesar do sol escaldante que temos.
Mas sei que tambem ficarei feliz ao ver o mar do Mediterraneo, cenario de tanta Historia.

TortugaBoba dijo...

Bonito relato. ¡Una foto! (nuevo elemento)
Destila ternura la historia. La historia, el lugar, la ilusión, un encuentro.
¿Por qué hay tantos escritores en tus relatos?
Beso.

Carlos Paredes Leví dijo...

Olhodopombo:
Disfrútelo, por ud.y por los que no lo tenemos cerca.
Un saludo.

Carlos Paredes Leví dijo...

TortugaBoba:
No es la primera foto que pongo....ésta, pertenece a uno de los tantos edificios estilo Bauhaus que se construyeron en Tel-Aviv hace ya muchos años..
Fortunato Archevolti es mi principal personaje, y es un escritor de éxito nacido en Argentina, criado en Italia y, tras una breve en Madrid, vuelta a Italia para finalmente retornar a su natal Buenos Aires, dónde vive en la actualidad.
Un saludo.

TortugaBoba dijo...

Gracias por la aclaración. Es que no te sigo desde el primer día, ya sabes...
Beso.

Carlos Paredes Leví dijo...

TortugaBoba:
De nada. La verdad es que Fortunato Archevolti nació sin muchas pretenciones pero, enseguida logró captar el interés de mis habituales, para gran sorpresa mía....
Un saludo.

Otro Levi dijo...

A la perinola... Jaielet en tzahal, trabaja en una agencia de viajes y encima tiene tiempo para publicar cuentos. Esta mujer si que hace valer su tiempo. Vale la pena, pero encajara con el animo languido de Archevolti?
P.D. perdoneme por haberlo tratado de Levy, con lo mal que a mi me cae que me hagan eso...

olhodopombo dijo...

Sim,
desejaria que todos pudessem desfrutas das coisas boas que existem neste mundo.
para mim foi uma luta muito ardua conseguir isto.
os seus personagens, apesar de solitarios(a mim parecerem assim)eles conseguem desfrutar a vida.

Carlos Paredes Leví dijo...

Otro Levi:
Sí, la verdad es que la chica saca tiempo de no se sabe dónde...eso sí que es aprovecharlo ¡¡
No, no tengo previsto que suceda nada entre ellos más que lo narrado. Pronto, el retornará a la Golá y ella se quedará en el Tzahal cumpliendo con sus deberes patrios...
Un saludo.

PD: No se preocupe, ya estoy acostumbrado al Levy e incluso al Levi. Por cierto, no se apellidaba así el protagonista de "Marathon Man", con el gran DUstin Hoffman ???

Carlos Paredes Leví dijo...

Olhodopombo:
Mis personajes, igual que el resto de los mortales, hacen lo que pueden....

Un saludo.

Ma. Candela dijo...

¿será que encontró la respuesta al enigma en sus ojos esmeralda?

olhodopombo dijo...

Levi,
que bom que eles fazem, ne?
voce ja leu a ultima publicação do Philip Roth?

simpatica dijo...

Lo que pasa Carlos es que me diò risa la coincidencia de mi pesadilla en que combatìa como capitan del ejército israelí.Seguramente impresionada porla mezcla entre mi fiebre y la muerte de dos señores judios(acá en Buenos Aires)como muertos por encargo.
Seguramente en el mundo cibernètico me pude haber transformado en una ninfa con ojos de art novau para impresionar a Archi.
Luego de acabado el sortilegio al pobre Archi se le apareciò LA MOMIA y seguramente salìó disparado del espanto hasta el mediterraneo.
Es todo chiste ,Expresiòn subrealista de su relato.

Carlos Paredes Leví dijo...

Ma. Candela:
Qué bonito eso de ojos esmeraldas ¡ Pero yo creo que los verdes oculares, son de distinta tonalidad de verde..
Un saludo.

Carlos Paredes Leví dijo...

Olhodopombo:
No, no leí lo último de Philip Roth. Estos días estoy con la magnífica novela "Una mujer en Jerusalén", de Abraham B. Yehoshúa.
Un saludo.

Carlos Paredes Leví dijo...

Simpáica:
Qué mezcla tan curiosa se le está produciendo en el inconsciente...¡
Supongo que somos así, lleno de complejidades y absorviendo de todo en nuestro disco duro...
Un saludo.

PD: a mí, la momia no me daba miedo ni cuando era un niño.

semifusa dijo...

Muy tierno e idílico este relato, en comparación con otros tuyos. Fortunato sin poder dejar de soñar con esos ojos...
Después de leerte me he puesto a pensar en el color de los ojos.
A mí los ojos verdes siempre me transmiten serenidad.
Es curioso, porque en cambio a Fortunato parecen haberle alborotado... aunque hay alborotos íntimos que resultan de lo más placenteros.
Por cierto, ¿cómo se llaman los dos perros de Fortunato? ¿O no los has bautizado? Cotilla soy. ;)

Un beso.

Carlos Paredes Leví dijo...

Semifusa:
A Fortunato, por alguna razón, le ha enternecido esta chica a la que no ve como una hija pero casi....y quizás esto le alborote, porque le impide desearla aunque no pueda evitarlo del todo.
A mí, más que el color de los ojos, me llama la atención la viveza de los movimientos y la intensidad con que nos miran.
No los he bautizado aún. Pero, para perra, me gusta el nombre de Luba.
Un saludo.

semifusa dijo...

La ternura y el deseo no están necesariamente reñidos.
Quizá alguien que no te inspire más que ternura no te provocará deseo. Pero sí puede provocarte deseo alguien tierno.
:)
Ah, me gusta el nombre de Luba.

Carlos Paredes Leví dijo...

Semifusa:
Claro que no están reñidos y eso es, precisamente, lo que alborota a Fortunato...
Yo tuve una perra (una labradora de color negro)a la que le puse el nomre de Luba.
Un saludo.

TortugaBoba dijo...

Yo voto por Luba también, conste en acta.
Beso.

Carlos Paredes Leví dijo...

TortugaBoba:
Queda constancia de tu voto.
Un saludo.

olhodopombo dijo...

Jo tengo uno libro de el A.B. Yehoshua lhamado "Hakalah Hamschacheret",em portugues "A Noiva Libertada"
salud

Carlos Paredes Leví dijo...

Olhodopombo:
No he tenido el gusto de leerlo...
Shabat Shalom.

olhodopombo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Ichiara dijo...

Coño!, qué bonito Leví, veo que le sienta de maravilla el fin de año, que no quiere dejarse nada atrás. Qué verdad que a veces uno se encuentra con almas que parecen el reflejo de tu propio ser unos años atrás, o unos años adelante. No sabía yo lo de la Bahuhaus en Israel. Ya me contará.

Besos

Carlos Paredes Leví dijo...

Isabel Chiara:
Eso de la Bauhaus en Israel lo sabe poca gente....y la explicación es por los inmigrantes centroeuropeos que recibió el país a consecuencia de la persecución nazi.
A veces conocemos a alguien que consigue enternecernos a primera vista...
Un saludo.