viernes, 3 de julio de 2009

NADA ES CASUAL

Mi novia me había dejado de un día para otro, comunicándome su decisión en un papel sujetado por un imán contra la puerta de la heladera: “ME VOY. Sonia”.
Como tacuarembó recién estrenado (los cumplo a finales de marzo y ella se fue en abril) tenía un lote variopinto de relaciones torcidas en el almacén de mi memoria, así que no me hice mala sangre y agarré las cosas como venían. Lo último que quería era lamentarme, ahondar en el dolor y romper las bolas a los amigos por lo que, me entregué con ahínco a buscar un olvido rápido en las profundidades del sexo. De ése modo, comencé a salir todas las noches, tirándole los perros a cuanta mina conocía y alentando a mi círculo de amistades para que me presentaran candidatas receptivas a mis encantos de macho soltero con ánimo de apareamiento indiscriminado. Los resultados no fueron tan óptimos como yo pretendía; si bien me encamé con unas cuantas, otras bastantes me esquivaron, sabedoras de qué únicamente pretendía el disfrute de sus cuerpos y en nada me interesaba cualquier otra circunstancia de sus vidas. Sin embargo, semejante dinámica duró poco porque, y en esto no tuvo nada que ver con la casualidad (que como los Reyes no existen; son los padres) conocí a Alma.

Alma Suar, era amiga de Frida, la hermana de mi colega Elías, tenía treinta y tantos, un cuerpo fibroso y llevaba con la misma elegancia unos jeans con zapatillas que un traje sastre con zapatos de tacón. Con todo, no fue su armazón lo que más me llamó la atención de ella sino sus ojos, que se movían con notoria vivacidad y observaban sin vergüenza, y su voz, dotada de un timbre que me sedujo nada más escucharla.
Cuando nos presentaron, en una fiesta en casa de Frida (que celebraba su reciente mudanza), sentí de inmediato una corriente de simpatía hacia ella. Un fenómeno que debió darse en las dos direcciones, a juzgar con la familiaridad con que me trató desde el principio.

- ¿Cuándo vas a volver a publicar algo? – me preguntó de golpe
- Bueno….estoy ultimando un nuevo libro de cuentos pero ando liadísimo con el guión del programa “Chimentos de dormitorio” y…
- No te puedo creer ¡ No me digás que sos vos el que escribe ese bodrio
- Y, sí…no sólo de leer a Borges vive el hombre
- Habiendo leído tus libros, se me hace raro saber que tenés que ver con semejantes abortos televisivos
- También acepto trabajos de publicidad y colaboro con alguna emisora de radio de vez en cuando, además de mis ocasionales artículos de prensa y otras publicaciones
- ¿Y eso no te saca mucho tiempo para vivir?
- Mirá, yo trabajo en algo que me gusta así que me siento vivo cuando escribo. Por otro lado, tengo una tendencia natural a la soledad y marco un cerco de aislamiento a mi alrededor. Supongo que se deberá a que suelen interesarme más las ideas que el género humano.
- ¿Te puedo ser sincera?
- Por favor
- No te pega hacerte el duro ni el desinteresado. En primer lugar, porque sé que te separaste no hace mucho y andás como bola sin manija, enganchándote efímeramente con otras minas para no pensar en la que te dejó. En segundo, porque vos no sabés lo que querés. Y, en tercero porque, yo, te gusto ¿o me vas a mentir y decir que no?.
- Espectacular ¡ Ahora me toca a mí: le dijiste a Frida que se hiciera la encontradiza conmigo para que nos presentara, me decís éstas cosas para demostrarme que tenés personalidad, que sos distinta e inteligente y, para terminar, mostrás un interés por mí que supone una excepción en tu comportamiento con los hombres desde que te separaste de tu marido, de lo que deduzco que yo también te gusto ¿o me lo vas a negar?

Tras este primer encuentro, tan halagüeño y sugestivo como predestinado, llegó una sucesión apresurada de acontecimientos que nos trajo a un feliz presente cuyas particularidades omito por miedo a despertar envidias. Únicamente añadiré que, cuando alguien aparece en tu vida para rescatarte, simplezas como vanagloriarse de gestas sexuales y triunfos económicos se baten en retirada, llevándose consigo recuerdos tan dolorosos como una escueta despedida en la puerta de la heladera.

23 comentarios:

Cirulaxio dijo...

Ja! a veces hay encuentros calientes que se gestan a partir de las miradas. Y otras hay despedidas frías que sólo ameritan una nota sobre, justamente, la heladera.
Por suerte las últimas suelen generar las primeras, y no al revés.
Por suerte.

Un abrazo.

Carlos Paredes Leví dijo...

Cirulaxio:
Yo siempre tengo una frase de Elie Wiesel a mano y que sirve para dar explicación a estas situaciones:

"Si nuestros caminos se cruzaron, es porque nuestro encuentro encierra un significado que nos desafía o se nos escapa".

A partir de esto, la responsabilidad recae en nosotros.
Un saludo.

Fedora dijo...

Tan simple como que un clavo saca a otro clavo?
O es que tal vez el otro no llego a ser ni siquiera un alfiler?

Por otro lado ... sensación más alucinante que ese impacto a primera vista que te devora por dentro y que te marca que es el indicado, creo que no he sentido mejor.

BB dijo...

Poker abierto?
BB

Carlos Paredes Leví dijo...

Fedora:
No, en este caso no lo planteo así sino que quise expresar que, a veces, las cosas ocurren cuando menos lo esperas pero más necesitas.
Y así, algunas personas llegan a tu vida de un modo mágico y predestinado, con la misión de devolverle un sentido que por distintos motivos, tú habías extraviado.
Mi mejor historia de amor surgió tras un flechazo.
Un saludo.

BB:
No entendí (debo andar lento por culpa de los perniciosos rigores de la canícula).

BB dijo...

Ambos mostraron sus cartas, no
es así? Poker abierto.
O entendí mal?
BB

Carlos Paredes Leví dijo...

BB:
No, entendiste perfectamente y es un comentario muy acertado. El problema es mío, que ando con recalentamiento neuronal.
Un saludo.

©Claudia Isabel dijo...

Apoyo totalmente la frase de Elie Wiesel! yo creo que nuestra historia ya fue escrita y archivada, nada es casual!
Siempre es un placer leerte
Abrazos

TortugaBoba dijo...

Creo que es la tercera vez que el protagonista de tu relato conoce a una "Alma". ¿Casualidad?
No sé si creer o no en la casualidad, tampoco si creer en el destino. Lo que llegue llegó y a aprovecharlo lo mejor posible.
Me gustó el diálogo.
Beso.

ana dijo...

Muy bien ,don Carlos ,que luego de sus macabros relatos y su admiraciòn por los colonialistas se le haya dado por enamorarse en serio y gozar de ese regalo del cielo!!!!

Miguel Baquero dijo...

Sí señor, qué buena réplica. Estuviste sembrado. lo que daría yo por poder hablar así en los momentos cruciales, pero a mí, si me dicen que lo que a ti (o lo que a tu personaje) sólo se me hubierfa ocurrido decir "¡Glup!".

Otra cosa: ¿qué es un tacuarembó?

Carlos Paredes Leví dijo...

Claudia:
Esa frase de Elie Wiesel me encanta. Además, yo soy un firme determinista y pienso en la trascendencia de los acontecimientos que nos toca vivir.
Siempre es un placer leer tus comentarios, y visitarte en tu blog.
Un saludo.

TortugaBoba:
Antes decías lo mismo de Gabriela.
Es que estoy ensayando para trabajar de dialogista en el cineX.
Un saludo.

Ana:
Es que mis personajes son autónomos. Yo ya estoy grande para enamorarme de alguien.
Un saludo.

Miguel:
Lo malo es que esas réplicas, en la vida real, casi siempre se te ocurren a toro pasado y rara vez en el momento.
Por cierto, el comentario eliminado en tu penúltimo post, era mío. Es que decidí que no valía la pena contestar a un tipo que no sabe leer, que se oculta en el anonimato y que especula al pedo (como decimos los argentinos).
Un tacuarembó, es un cuarentón.
Un saludo.

Makiavelo dijo...

Muchos podrían decir: Mira y parecía tonta. De tonta nada.

Atodo esto qué pasó con el helado??

Saludos fresquitos.

ana dijo...

Por Dios a usted también se le da por el lado de perder el interés por el amor.!!!!!Que les pasa chicos ,no aman la vida en momentos juveniles .Por esa razón luego se convierten en viejitos faunos adoradores del dios PAN.
NO DIGA ESO CON TANTAS HERMOSAS MUJERES QUE TENDRA OPORTUNIDAD DE CONTEMPLAR EN MADRID!!!!,ESTA BIEN QUE EN LONDRES LAS INGLESAS NO LO SEAN TANTO.

Carlos Paredes Leví dijo...

Makiavelo:
Claro, de tonta no tenía nada. De lo contrario, el protagonista nunca habría mantenido el interés por ella.
El helado quedó en su sitio: el congelador.
Un saludo.

Ana:
Yo, tengo tantas ganas de tener una relación como de darme un beso en el codo. Me da pereza y me aburre todo el proceso de conocimiento.
Lo único que contemplo, son los edificios.
Un saludo.

ana dijo...

POR DIOS ,QUE HORROR !!!!
Si se es heterosexual u homosexual esa diyuntiva vaya y pase PERO SER ATRAÍDO POR UN EDIFICIO COMO SE APELLIDA ESA INCLINACION?

olhodopombo dijo...

Gosto de como voce descreve as roupas das suas personagens,
gosto tambem deste tipo de encontro,que voce descreve aqui.

Remembranza dijo...

Sin vueltas, directo a los ojos, así es como me gusta.
Un abrazo, buen finde

Pradero dijo...

Hijodeputa cómo vas a largar así nomás que los Reyes son los padres???
No tenés sensibilidad.


Bah, sí, tenés, estos post te delatan.
;)

Buen finde, paisano.

Carlos Paredes Leví dijo...

Ana:
No me diga que es algún tipo de comportamiento degenerado ?¡
Un saludo.

Olhodopombo:
Gracias. Los encuentros reales suelen ser menos atractivos.
Un saludo.

Remembranza:
Claro, así nos gusta a casi todos pero, en la práctica, suele suceder lo contrario y hay que dar vueltas y vueltas.
Un abrazo.

Juan Pablo:
Me hiciste reír. Con eso de que tengo sensibilidad te quedaste a un paso de preguntarme si soy puto..así que mejor ni te comento que me gusta el teatro.
Un saludo.

TortugaBoba dijo...

Ana María, me encantó tu último comentario. Me dio la risa, estuviste muy acertada ;)
Muaksss

Isabel chiara dijo...

Mira qué lagartona que iba a tiro hecho. Pero bueno lo de los chimentos de dormitorio se merecía el encuentro. He tenido que volver a leerlo, me recuerda cierta basurilla televisiva sobre las nueve de la noche con varias parejas de relleno neuronal cero.

Jajaja, menudos los dos salvados.

Un besote

Carlos Paredes Leví dijo...

Isabel Chiara:
Qué suerte eso de toparte con alguien que sepa lo que quiere, y no andar mareando la perdiz.
Los programas televisivos son una porquería en su mayoría, y sólo se pueden ver; los documentales de naturaleza, a Punset y las series americanas. Hace unos días intenté mirar Los Hombres de Paco y enseguida tuve que cambiar de canal en medio de un ataque de arcadas.
Un saludo.