domingo, 14 de junio de 2009

APARICIÓN NOCTURNA

Samuel despertó de una pesadilla, bañado en sudor y con una taquicardia que le hizo llevarse, con aprensión, la mano al pecho. De inmediato, se percató que no estaba solo en el cuarto; un individuo todo blanco, túnica incluida, lo miraba con sorna apoyado sobre la esquina de su escritorio:

- ¿quién es usted?- preguntó asustado Samuel - ¿Es Dios?- añadió
- ¿Te creés que Dios no tiene otra cosa que hacer que venir a verte, boludo? ¿Quién te pensás que sos? ¿Moisés? ¿Vos me ves aspecto de zarza ardiente? - contestó el extraño
- Entonces...........balbuceó el asustado Samuel
- Soy el Malaj-a-Mavet
- ¿Quién?
- El Malaj-a-Mavet - volvió a afirmar, alzando la voz y adoptando una pose orgullosa que enseguida se desvaneció ante la expresión ignorante del infeliz
- ¿Vos no sos Samuel Levinger? – inquirió
- No, yo soy Samuel García, para servirle.
- O sea, que no sos judío....
- No
- Y éste no es el 1256 de Lincoln boulevard...
- No, éste es el 2165
- ¡La pucha!, Ya han vuelto a darme las señas equivocadas...Así no se puede trabajar¡¡ estoy hasta las bolas de estos angelitos chupamedias y de los Sindicatos ¡ Che, contáme ¿en qué andabas soñando, que te despertaste tan sofocado?
- Soñé que me moría
- ¿Ah, sí? ¿Cómo?
- Me daba un ataque al corazón mientras dormía.
- Hummm, qué interesante.....
- Interesante, por qué ?- se interesó alarmado
- Porque acá en el informe que me dieron, se especifica el infarto en el apartado “Causa del óbito”
- Pero…pero, en mi sueño yo me moría un domingo, y hoy es martes
- ¿Y cómo sabés que era domingo? ¿acaso los ataques al corazón no son todos iguales, con independencia del día de la semana?
- Es que, en mi sueño, vi como me acostaba con molestias en el pecho, provocadas por el descenso a segunda división de mi equipo de fútbol y...
- Bueno, bueno, dejáte de milongas- le cortó sin miramientos. Ya que estoy acá te llevo, porque ahora me da pereza desplazarme hasta la otra dirección... además, te aclaro que yo vine hasta acá en Subte, ni siquiera en un remis y, mucho menos volando, como se piensan ustedes los pelotudos mortales
- Pero, yo quiero vivir más y además....yo no soy judío.
- ¿Qué pasa? ¿sos antisemita?
- No, pero...
- Pero, Qué ?
- Que quiero vivir
- "Quiero vivir", "quiero vivir", eso gimotean todos cuando vengo a buscarlos. ¿Para qué querés vivir más?. ¿Te creés que tu miserable vida va a cambiar en algo por unos días de regalo?. Dále, vení, que ya viviste bastante
- Pero...es injusto
- Y,sí…La vida es injusta, y la muerte también, aunque la verdad, algo menos.
- ¿No podríamos llegar a un acuerdo.
- ¿Vos me querés coimear? ¿Con quién te pensás que estás hablando? ¿con el vigilante de la esquina? Yo soy un Ser Divino ¡
- No, no , perdone, no quería decir eso…..pero por favor, déjeme vivir, déjeme vivir Ilustrísima – suplicó Samuel poniéndose de rodillas y llorando como un cocodrilo
- Hummmm, no se, no se...la verdad es que no me caés mal pero....yo tengo que llevarme un Samuel ésta noche
- Sí pero yo soy Samuel García.
- Por eso no te preocupés, que el apellido lo corrijo con Typex en un minuto. Total, a ellos lo único que le interesa es que le lleve a alguien y las estadísticas les sigan cuadrando
- Por favor, por favor, no quiero morir - volvió a implorar
- Bueno, mirá vamos a hacer una cosa. ¿Vos tenés auto?
- Sí - contestó intrigado y sin comprender
- Pues entonces vestíte y llévame al 1256, porque insisto, hoy tengo que llevarme un Samuel. Ah, y andá rezando para que el tipo esté en casa..


* En la tradición judía, el Malaj-a-Mavet es el Ángel de la Muerte.

23 comentarios:

ana dijo...

Formidable su creatividad literaria en esta combinaciòn de comicidad ,espiritualidad y humanismo.
Siga asì.

Casparotti Obyiang dijo...

¡Claro! ¡El ándel de la muerte! Supongo que... no sé...casualidades, justamente hoy estaba buscando entre los dicos de piazzola...en ninguno tengo el ángel.
¡Genial, Levi!
Saludos
Diego...Abramovich

Casparotti Obyiang dijo...

Es más... creo que es digno de un corto cinematográfico. Y como personaje de Malaj-a-mavet yo propondría no al ex de Rafaeli, sino a su compañero de reparto en El Talento de Mr Murphy.
Saludos
...Disculpame que no me identifiqué bien... es que salí de Argentina con carné falopa

Arantza G. dijo...

Muy bueno...ese toque de humor viene muy bien a la hora de tratar con ese tipo de personajes.
Vaya tela, las ganas que tiene Samuel de seguir en esta vida, que aunque casi todo el mundo la llama cochina, pocos son los que quieren abandonarla.
Me agradó mucho el relato, sacó una sonrisa y el recuerdo de que yo hace unos años también tuve unas palabras con un personaje parecido (yo la llamo "Dama")
Un beso.

Makiavelo dijo...

Triste pero divertido.

Saludos.

Casparotti Obyiang dijo...

Che... no tenés guita para prestarme?...
en la aduana me preguntaron
-¿Va usted al alejo?
Yo dije:
No... yo voy ¡A lo lejo!

Casparotti Obyiang dijo...

Ahora sí... te puedo contar dónde vivo, de qué trabajo... y a qué dedico el tiempo libre. ¿Tenés correo personal?

TortugaBoba dijo...

Estoy llorando de la risa. Muy bueno el diálogo. Un beso ;-)

BB dijo...

¡Mira que este ángel sí se las traía!. Había que llevarse a
Samuel y cualquier otro, podría
servir. Y, se encontraría en casa
el "mentao"?
Ciertamente, que nuestro ángel, no
tiene nada que ver con aquel del
Éxodo, pero es mucho más divertido.
Me encantó tu relato, de una pesadilla que no tiene fin.
Un abrazo
BB

Isabel chiara dijo...

Hay que ver que ya hasta los ángeles de la muerte han perdido el aura romántica o siniestra, ahora viajan en metro, son asalariados y se rinden rápido al cuadre de cuentas para no destrozar la contabilidad del infierno, jajaja

A mí me llega uno así, con esa simpatía y caradura y me voy con él. Eso sí, antes paramos en cualquier garito de camino y echarnos unas cervecitas para entrar en el averno con la barriga fresquita, para contrarrestar los calores.

De todas formas, Leví, en Sevilla no necesitamos ángeles de la muerte; han decidido achicharrarnos en vida.

Me encanta la historia del ángel cachondo, y quedaría requetebien para un corto, o una novela gráfica.

Un besote

Carlos Paredes Leví dijo...

Ana:
Le agredezco pero, no es para tanto.
Un saludo.

Casparotti:
Ud. aparece y desaparece, como un fantasma inquieto. Hasta el Malaj-a-mavet se cansaría hasta darle caza.
Si pincha en "ver mi perfil" se va a encontrar con mi dirección de mail.
En cuanto a lo del corto, no estaría mal con esos actores porque a los que no me imagino es a los tarados del cine español. A estos les iría más una obrita de corte musulmán, en la línea de la Alianza de Civilizaciones.
Un saludo.

Arantza:
Sí, todos se aferran a la vida, aún cuando no tengan mucho que ganar y continúen perdiendo. Debe ser algo que llevamos prendido en los genes o algo así.
Un saludo.

Makiavelo:
La vida también es esas dos cosas.
Un saludo.

TortugaBoba:
Ya sabía yo que iba a gustarte.
Un saludo.

BB:
Uno no sabe cuándo está citado con su Ángel de la Muerte ni tampoco las leyes que rigen el comportamiento de éste. Yo, por si acaso, voy a dormir con la puerta y ventanas cerradas. Al menos así, se lo pongo más difícil.
Un saludo.

Isabel Chiara:
Esta crisis afecta hasta los presupuestos divinos. Me gustó eso de ir al averno con la barriga fresquita, sobre todo teniendo en cuenta que allá hace más calor que en Sevilla.
Te confieso que cuando lo escribí, pensaba en Woody Allen.
Un saludo.

Pradero dijo...

Samuel García? jaj, con ese nombre se tendría que haber suicidado el solito!.

Bien, Charly, jugando en toda la cancha, como siempre.
Saludos.

Carlos Paredes Leví dijo...

Juan Pablo:

Dejálo, el pobre todavía piensa que su vida va a cambiar para mejor ¡
No te suena bien Juanpa García ?

Un saludo.

Pradero dijo...

No, mejor me suena Juanpa Jerón.

Frabisa dijo...

Resulta gracioso porque lo leemos desde el sofá de nuestra casa, jajajjaja. Habría que ponerse en lugar del pobre hombre y así podríamos entender mejor su reacción.

Muy bueno y estupendo el humor que destila.

un beso

Carlos Paredes Leví dijo...

Juan Pablo:
A mí no se me habría ocurrido la n final
Un saludo

Frabisa:
Cualquiera se alarmaría ante una súbita aparición nocturna. Eso sí, el ser humano, con tal de seguir viviendo, no conoce límites a los que rebajarse.
Un saludo.

olhodopombo dijo...

muito bom, Levi...ate de repente achei que o carro iria se acidentar...

ana dijo...

Es que a mi me gusta leerlo en géneros literarios de originalidad.
Este tema posee esas características y le da SU SELLO.

Miguel Baquero dijo...

Lo que importa es que la cifra cuadre a fin de mes, da lo mismo un Samuel que otro. Ay, mucho me temo que es así. La uerte es muy meticulosa para sus cosas.

He andado un ratillo fuera y aprovecho para decirte que me gustó mucho tu conversación entre publicitarios.

Carlos Paredes Leví dijo...

Olhodopombo:
A mí, ni se me ocurrió pensar en el accidente.
un saludo

Ana:
Bueh, la originalidad me sale sólo de tarde en tarde.
Un saludo.

Miguel Baquero:
Deberíamos aprender a tomarnos la muerte con menor dramatismo pero, nos sobra vanidad y tenemos una biología demasiado compleja y esclava.
Con la Publicidad me pasa lo mismo que con la Televisión; las quiero (en el sentido de que se podrían hacer grandes cosas) y las odio (porque a diario compruebo lo que hacen realmente).
Un saludo.

samuel dijo...

Ah, ok, se puede negociar. Yo es que aun tengo muchas facturas que pagar, no soy su hombre.

Carlos Paredes Leví dijo...

Samuel:
Da moral eso de saber que podemos negociar, no? A nosotros y a nuestros acreedores...
Un saludo.

©Claudia Isabel dijo...

Es una manera de desdramatizar la muerte, pero claro, si se pudiera arreglar algo para quedarse un tiempito más, estaría bueno, no?
Besos