jueves, 8 de enero de 2009

MALENA y YO

El peregrinar por las librerías de Corrientes resultó fructífero. Ella se compró “Bajo el signo de Marte”, de Fritz Zorn, “Mis amigos”, de Emanuel Bove y “El testigo ocular”, de Ernst Weiss. Yo, por mi parte, cargué en una bolsa con “Reunión de bachilleres”, de Franz Werfel, “Le juif imaginaire”, de Alain Finkielkraut, una vieja edición, amarillenta y olorosa del mítico “Libro del desasosiego” de Pessoa y una voluminosa antología de cuentos portugueses. Cargados de letras, nos metimos en un Café (Corrientes esquina Callao para los amigos de los datos) a tomar algo fresco y gambetear, en la medida de lo posible, las molestias de la humedad y un bochornoso calor rioplatense. Hojeamos los libros y charlamos de trivialidades. Le señalé mi certeza de que esa esquina era como un Aleph por donde confluía el paso de personajes singulares y se lo confirmé marcándole algunos especímenes que veíamos pasar a través de la ventana. Le hizo gracia y yo seguí explayándome “creo que esta gente no tiene más razón de existir que transitar por Corrientes”.....“Uno siempre tiene que tener teorías, de todo tipo y en todo momento, aunque sólo sea para escapar de las teorías demenciales de los demás” agregué. Continuó sonriendo y me dijo algo que sonó a cumplido: “eres un tipo peculiar”.
Cuando salimos del local, el inclemente sol había retrocedido ante el avance de unos nubarrones oscuros y agoreros de copiosas lluvias. Caminamos un rato Corrientes abajo, pendientes del cielo y predispuestos a parar un taxi en cuanto comenzara el predecible diluvio. Teníamos tiempo libre y yo venía barruntando la idea de llevarla a cenar a algún sitio. Por el momento, prefería no declarar mis intenciones, así que nos entreteníamos hablando de temas variados, moviéndonos circularmente en una inocuidad que sabíamos ficticia. Ella esperaba alguna propuesta mía y yo me hacía el interesante demorando cualquier planteamiento.
Miré mi reloj, como si consultara la hora y pregunté con aire indiferente, como el que no quiere la cosa pero con más intención que Judas negociando con los romanos:

- ¿che, te parece que vayamos a cenar? Si no tenés nada que hacer, digo…..

- Sí, me encantaría – respondió, con la mejor de sus sonrisas dibujada en la cara

Paré un taxi y apenas entramos se puso a llover como en la Biblia. Le indiqué al tachero que nos llevara a cierto restaurante italiano que había descubierto mi buen amigo Fortunato Archevolti un par de semanas atrás y que yo tenía en mente para acudir acompañado de alguna fémina. Durante el trayecto hablamos poco, con la cabeza pegada contra la ventanilla mirando la lluvia, la gente correr, invocando nostalgias y prediciendo el futuro.

- “¿Te gusta el lugar?” le pregunté cuando llegamos.

- mucho – respondió mirando interesada la fachada del edificio.

Era un chalet de dos plantas, construído en estilo modernista, allá principiando el siglo veinte y precedido por un pequeño jardín con espacio para aparcar los vehículos. Por dentro, estaba decorado sobriamente, sin ningún exceso y con unos cuadros abstractos como único desliz discordante con el clasicismo que emanaba del conjunto. Hicimos nuestros pedidos y nos entretuvimos con una botella de vino blanco dulzón (Norton cosecha tardía) mientras se demoraban los platos: fettuccini con salsa mediterránea para ella y dorada a la parrilla con guarnición de papas para mí.

- ¿por qué me dijiste, antes, que soy un tipo peculiar?

- Porque lo eres….hay algo en ti muy intelectual y vulnerable a la vez, y lo segundo sin duda tiene que ver con tu relación con las mujeres….no eres tímido pero se te nota que intentas imponerte a ciertos miedos e inseguridades….me da la impresión que con nosotras, siempre has tenido éxito pero no suerte…por eso te dejas llevar, para asegurarte que nuestro interés real y el problema, si las cosas se tuercen, no radica en ti

- mirá, podría hacerme el desentendido diciendo que no tenés razón, o el sorprendido pero, fingir, me parece un mal comienzo….sí, tenés razón en lo que decís pero mis viejos miedos no me paralizan e intento apartarlos, con desigual éxito, de mi cabeza….éste temor que siento ahora, frente a ti, es nuevo y no sé hasta qué punto se emparenta con los anteriores….y es así, porque me interesás, porque sos linda, alegre y extraordinariamente inteligente y porque no quiero tratarte como si fueras una mujer cualquiera…

- eso es una declaración en toda regla

- ¿te parezco muy audaz?

- todo lo contrario, me gusta y me encanta que seas tan poético….ningún otro hubiera empleado la palabra “audaz” ni posiblemente se hubiera sincerado de la forma que tú lo has hecho

- es que no me banco la hipocresía

- yo tampoco, y si estoy aquí contigo, es porque quiero estar

El mozo apareció con la bandeja e interrumpió nuestra desbordante conversación de rumbos impensados, que no por deseados eran predecibles unas horas antes. La cena fue copiosa y prolongada porque ya no había ninguna prisa, porque la evidencia de la satisfacción del deseo era un hecho próximo e ineludible y porque las inseguridades se tornaron livianas.
En mi departamento, Malena se mostró dócil. La estreché por la cintura y besé en los labios antes de tenderla de espaldas sobre la cama. Me fascinaban los lunares que asomaban por su camiseta de tirantes, el sedoso tacto de su ropa interior y el paulatino descubrimiento del resto de su cuerpo. Cuando desperté por la mañana, ella dormía acurrucada entre mis brazos, apretada contra mi pecho y exhalando un olor a sexo y perfume que provocaba mi complacencia de macho a la par que un orgullo pueril apenas disimulado. Afuera, la lluvia continuaba cayendo con terquedad y el inequívoco sonido trajo a mi memoria, a caballo de la nostalgia, algo que había leído tiempo atrás: “Lo importante es no confundir a las mujeres, que son muchas, con el amor, que es uno solo”. Cerré los ojos y volví a dormirme.

* Para la Sureña...

51 comentarios:

Remembranza dijo...

Bueno tal como se lo dije, lo hace muy bien, le fluyen las palabras a borbotones, fogosamente... Este texto está vivo...
Un abrazo

Tortuga que siga con esto no?

Carlos Paredes Leví dijo...

Remembranza:
Bueno, se lo agradezco....
Un abrazo.

PD: Si está vivo, habrá que matarlo, no?

ana maría parente dijo...

Muy bueno el pensamiento.Hasta la rotura de la copa esto no debe parar.Los miedos que se diluyan.La "mejor "es lo único cierto en la vida de un hombre.
Arche no te metas a disimular tus frustraciones con consejos de aparente experiencia.
Es realmente cómico ,pero créame Carlos que sus relatos de alguna manera VIVEN.

jovialiste dijo...

Leí un libro de Ernst Weiss quién escribe sobre un tema de parapsicología, las vidas pasadas, pero no me convenció.
¿Esa confitería puede ser una que está sobre Corrientes esquina Callao en la manzana del hotel Bauen?
El clima es húmedo según sople el viento y porque la ciudad está sobre el río de la Plata el más ancho del mundo que fue llamado El mar dulce por un escritor.
¿Es el relato de una aventura ocasional, o el de una relación hombre-mujer con consecuencia sentimental sobre uno de ellos o sobre ambos? Porque hay encuentros-desencuentros, y encuentros...

Arantza G. dijo...

Te aplaudo. Pedazo relato bonito de verdad.
Estaba tan ensimismada en él que lo estaba viviendo y el final, demasié.
No conozco el lugar pero me he visto transportada a París y salvando la distancia, era como un sueño convertido en realidad.
Ha sido un placer leerlo. Si por norma encandilas con lo que escribes, hoy te has salido.
Mi enhorabuena. Un historia linda, muy bella.
¿Me permites copiarlo para lectura personal?
Un beso inmenso.

Carlos Paredes Leví dijo...

Ana María Parente:

A usted le gusta la rotura de la copa...tan simbólico ¡¡ A Fortunato le pasa que se aburre y, sobre todo, lo aburren y esto hace que se refugie en los amigos y no quiera moverse en otros círculos...
Me alegro que le gustara.

Un saludo.

Carlos Paredes Leví dijo...

Jovialiste:
No recuerdo el nombre del Café pero es en Corrientes, esquina Callao del lado de la vereda donde hay una facultad...
QUé pregunta más difícil me hace usted sobre qué tipo de relato es ¡¡
La verdades que ni yo mismo lo sé. Es el de dos personas apenas conocidas que se dejan llevar por la atracción que sienten el uno por el otro, como si se estuvieran esperando desde hace tiempo, como si se reconocieran.....
Un saludo.

Carlos Paredes Leví dijo...

Arantza G.
Me gusta saber que te gustó tanto. Por supuesto que puedes copiarlo y te agradezco tus palabras. Uno escribe para sí mismo pero, también para los demás y, en mi caso, para vosotros mis habituales a los que respeto y aprecio.
Un saludo.

ana maria parente dijo...

Se me escapó un detalle ,la dama compra"bajo el signo de marte"quiere decir que es ARIANA como Ud.
Creo que con una ariana no hay personaje que pueda hacer de gata Flora.
Esta vez Fortu no valdrán tus experimentados consejos.!

Carlos Paredes Leví dijo...

Ana María Parente:
Ése maravilloso libro lo escribió un ariano suizo poco antes de morir, y sabiendo que sus días se terminaban.
Jajaja Eso de La Gata Flora es cierto...
Un saludo.

TortugaBoba dijo...

Sólo hay que darte un empujoncito et voilà! Sale un texto bonito, sencillo, que destila ternura. Me hizo sonreír, me sentí Malena, me compré libros, oí la lluvia (que en realidad cae hoy aquí también), y me metería ahora bajo el edredón a soñar con esta historia. Es fácil hacernos felices Carlos como verás. Tan peculiar que eres...
No te copiaré el texto como Arantza, no por faltas de ganas, pues prefiero volver aquí y releerlo muchas veces.
Suertuda la Sureña che.
Beso.

El Castor dijo...

Mirando por la ventana por si aparecen los primeros copos de nieve que han anunciado me encuentro con su texto cálido, escrito con su habitual maestría.
Buenas ideas para combatir la ola de frío, caballero.
Saludos.

ana maria parente dijo...

Si todos los que estais tiritando deseais tomar un cafecito en la calle CORRIENTES (la de las librerías abiertas todo el dìa y con los libros a vuestra disposiciòn para leer)tendreis que cambiar los copos de nieve y los endredones por un calor de los mil demonios que cocina hasta el cerebro.
Por eso esta chica Malena tiene un fuego abrasador que no deja indecisos que tengan algo que decir.

ana nostradamus dijo...

Otra derivaciones del acontecimiento,Corrientes y Callao ,siga su ruta por Corrientes hasta Libertad ,doble a su izquierda y antes de llegar a calle Córdoba podrà tirar todo el arroz que quiera a Malena y su enamorado en la más cheta sinagoga de Buenos Aires.(o por lo menos la que más conozco y me gusta para que se luzcan los personajes ).
NOSTRADAMUS NO HA MUERTO.

Jovialiste´s Blog dijo...

Esa facultad sería la de la Universidad del Museo Social Argentino que está en la vereda de numeración impar que mira al norte y al lado del río.
¡Ah, muy bien! Claro, no se puede saber a menos que a mano se tenga la bola de cristal.
Está muy bueno.

juan pablo dijo...

Me muero si una mina me dice que soy peculiar, prefiero que me diga Feo, y listo.

olhodopombo dijo...

Levi,
palmas para seu texto, Bravo! Ao menos desta vez o personagem viveu intensamnete o que estava sentindo, mas ate chegar ao final eu ainda estava crendo quee le ia se desfazer dela, com uma desculpa qualquer...
De inicio achei algo platonico nele.
Obrigada pelas citações dos livros, vou procura-los....
salud

Remembranza dijo...

Ay! yo pensé que la sureña era Tortuga jaja, perdón, perdón
Un abrazo

Carlos Paredes Leví dijo...

TortugaBoba:
La Sureña es una tipa estupenda, aún cuando ella a veces no termina de creérselo....
LLuvia, comprar libros y meterse en la cama es una trilogía a la que yo no puedo resistirme y, además, por ese orden....
Un saludo, y gracias.

Carlos Paredes Leví dijo...

El Castor:
Mi habitual Maestría? me temo que ud. me confunde con otro, caballero, acaso con usted mismo, que escribe esos textos tan buenos....
Un saludo.

Carlos Paredes Leví dijo...

Ana María Parente:
Quién tuviera cerca ésos Cafés de Corrientes, ésas librerías y una Malena para meterse entre las sábanas...¡¡¡

Un saludo.

PD: si encuentra una parecida para mí, me la manda.

Carlos Paredes Leví dijo...

Ana Nostradamus:
Cómo le gusta a usted la sinagoga de Libertad y una ceremonia conmigo de protagonista ¡¡¡¡ Y qué le hace pensar que alguna judía de buen ver quisiera compartir semejante acontecimiento con un tipo tan vulgar como yo ??¡¡¡

Un saludo.

Carlos Paredes Leví dijo...

Jovialiste:
Justo ¡¡ usted siempre dando en el clavo....
Había una mujer que me gustaba, que acudía a ese centro todos los sábados por la mañana pero ésa, es otra historia...
Un saludo.

Carlos Paredes Leví dijo...

Olhodopombo:
Le agradezco sus palabras. De vez en cuando, mi protagonista se independiza y no hace lo que yo quiero sino lo que, a él, le da la gana.
Un saludo.

Pd: Todos esos libros, me gustaron.

Carlos Paredes Leví dijo...

Remembranza:
Y quién le dijo que no es la Tortuga?
Yo no digo nada, que luego todo se sabe pero, por si acaso, ud. no se disculpe....
Un abrazo (vió que es la unica a la que abrazo???)

TortugaBoba dijo...

¿Soy yo? Mira que no me llamo Malena, ni Gabriela tampoco.
Remembranza, ahora que se nos puso tierno no quiere darnos todos los datos... Bueno, yo me conformo con leer más "Malenas".
Y gracias a ti Carlos, por deleitarnos con un bonito relato. A mí es que me gusta que me cuenten cuentos. Aunque sean chinos. Éste reune todas las cualidades para ser contado mil veces.
Beso.

Carlos Paredes Leví dijo...

TortugaBoba:
No, me temo que no eres tú, a no ser que te veas reflejada....
Me pongo tierno ? debe ser el nuevo año, que me ataca a la fibra sensible...
Un saludo y me alegro que os haya gustado. Voy a tener que seguir por esta senda sentimental parece....

samuel dijo...

Precioso. Con este tipo de temores hay que rendirse a la verdad. Y es bonito.

Remembranza dijo...

Tortuga: muy merecida la dedicatoria.
De Carlos me leería toda una novela romántica.
Un abrazo

ana dijo...

Ud es un gentil caballero y sería para mi una alegrìa que conociera a mi sobrina Malena(judia de papi y mami)

olhodopombo dijo...

Ainda bem que de vez em quando ele tem ganas de independencia.Mas tambem gosto desta coisa indefinida que as vezes voce deixa transpirar nos seus contos.
Ja ando pesquisando estes autores, um deles não existe aqui.
salud

Carlos Paredes Leví dijo...

Samuel:
Gracias. Los temores siempre nos limitan y, con frecuencia, terminan derrotándonos.
Saludos.

Carlos Paredes Leví dijo...

Remembranza:
Sólo me resta tener el talento para poder escribirla....
Un saludo, y gracias.

Carlos Paredes Leví dijo...

Ana:
Por mi parte se lo agradezco pero, a su sobrina, deséele algo mejor....
Un saludo.

Carlos Paredes Leví dijo...

Olhodopombo:
Eso es lo malo de los libros, que a veces son difíciles de conseguir....
Un saludo.

olhodopombo dijo...

Levi, dificil, porem não impossivel,
acredito no encontro com o LIVRO.
Estou ouvindo o Chazzan maravilhoso, Yaakov Yusef Stark....quanto sentimento nesta voz!

Remembranza dijo...

Ay, che, el talento lo tiene ya, vamos que sea este año.
Un abrazo

Carlos Paredes Leví dijo...

Olhodopombo:
Disfrute de esas voces que nos hacen sentir....
Un saludo.

Carlos Paredes Leví dijo...

Remembranza:
Se lo agradezco pero no me mienta.....
Un abrazo.

Nocheoscura dijo...

He llegado de casualidad pero puedo decirte, que a pesar de que odio las entradas largas, que me ha encantado lo que he leído. Ha sido ligero, fluido y con fondo.

A partir de ahora... te sigo.

olhodopombo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Carlos Paredes Leví dijo...

Nocheoscura:
Yo no creo en casualidades porque me parece un modo de simplificación poco convincente pero, en todo modo, el caso es que llegó hasta aquí. Me alegro que le gustara mi texto. Habitualmente no escribo cosas tan largas pero, cada tanto, hago una excepción.
Un saludo.

Remembranza dijo...

A usted no le puedo mentir.
Un abrazo

Carlos Paredes Leví dijo...

Remembranza:
Eso se lo dirá usted a todos...

Un abrazo.

Remembranza dijo...

No me coquetee.
Un abrazo

Carlos Paredes Leví dijo...

Remembranza:
Por favor, me está ofendiendo ¡¡¡
Con quién me confunde ud.? Con Juan Pablo ?

Un abrazo.

ana dijo...

Releyendo esta página creo conocer a la Sureña ,aunque sea por foto.

ana dijo...

Releyendo esta página creo conocer a la Sureña ,aunque sea por foto.

Carlos Paredes Leví dijo...

Ana:
No me diga....

ana dijo...

Si le digo ,y apúrese mi amigo.....
Se lo dice alguien que bien lo aprecia.

Carlos Paredes Leví dijo...

Ana:
Gracias, pero es un asunto que no me interesa y, la dedicatoria, fue una simple formalidad...
Un saludo.