viernes, 18 de julio de 2008

BÚSQUEDA

Vilma se había ido por unas semanas a España, Fortunato andaba de promoción en Centroamérica y Mauricio huyó a Mar del Plata para intentar sanar su alma. Ante tal espantada, me quedé solo, escribiendo como un poseso y dando largos paseos por la ciudad. Todos los días descubría nuevos parajes urbanos de los que me quedaba prendado y edificios singulares que retrataba con mi cámara para luego enmarcar y colgarlos de alguna pared. Disfrutaba de mis caminatas en busca de lo exótico, escapando de las masas humanas que se concentraban en las grandes avenidas y perdiéndome por calles estrechas, secundarias, y poco concurridas. Me entretenía imaginar la vida de los propietarios de esas construcciones; seres anónimos pero no por ello carentes de secretos que esconder. Pensar en estos individuos me liberaba de los personajes de mi próxima novela y permitía que el tiempo transcurriera impreciso, provocándome una grata sensación de liviandad y despreocupación. Sin embargo, apenas regresaba de nuevo a mi departamento, me sentía invadido por mis creaciones, que aguardaban ansiosas demandándome atención. Por eso, necesitaba escaparme todos los días un rato, con la excusa de buscar lo bizarro pero la certeza de encontrar otra cosa......una determinada metafísica.

20 comentarios:

Remembranza dijo...

Bueno, al parecer que estos tres estén lejos le ha hecho bien a usted. A aumentado su creatividad,imaginación, deseos de escribir y hasta filosofar!
Enhorabuena!

Carlos Paredes Leví dijo...

Remembranza:
Es que soy un tipo muy individualista....pero, también, muy amigo de mis amigos..
Por otro lado, le confieso que estoy intrigado porque Mauricio me cuente si tiene novedades y, también, qué opina Fortunato al respecto
Un saludo.

Makiavelo dijo...

Maestro, los largos paseos siempre ayudan a exorcizar los fantasmas y al regreso profanar el ordenador con éxito.

Salpimente bien la ensalada, se apetece fresquita.

Saludos.

Carlos Paredes Leví dijo...

Makiavelo:
Hay formas de conocimiento que sólo se consiguen con el sostenido ejercicio de las piernas. Como dijo la actriz argentina Graciela Borges, con gran razón:
"Los que pasean, no se suicidan".
Un saludo

Makiavelo dijo...

Muy acertada esa sentencia.
Para rematar la faena, Graciela se debía apellidar Borges.

De lo último no estoy tan seguro creo que algunos salen con prisas buscando un carro que se los lleve.

Saludos.

Carlos Paredes Leví dijo...

Makiavelo:
Muy acertada la sentencia y muy atinado el apellido....
Para eso, es mejor un tren..
Un saludo.

Ichiara dijo...

Pues yo creo que la sentencia de Graciela tiene un fundamento científico: la actividad paralela de cuerpo y mente.

El sosiego del paseo despierta la bestia del escritor. Eso me gusta.

Un beso

Carlos Paredes Leví dijo...

Isabel Chiara:
Coincido con lo primero pero no con lo segundo. Yo creo que en esos paseos, el sosiego se va convirtiendo en cierta ansiedad y en deseo de plasmar cosas. A mí, se me ocurren ideas paseando y luego estoy impaciente por llegar casa y hacer algo con ellas....
Un saludo.

Ichiara dijo...

Eso es lo que yo quería decir, me expresé mal. A mí me pasa igual, mis paseos diarios (casa-trabajo/trabajo-casa) empiezan medio dormida de mañana y desahogada de noche. A medida que transcurre el tiempo empiezo a alterarme y ya cuento los segundos para llegar y agarrar la compu.

Carlos Paredes Leví dijo...

Isabel Chiara:
Sí, parece que ese tipo de comportamiento es bastante común entre nosotros....

ana maria parente dijo...

los edificios concebidos como obra de arte,son el vivo retrato del alma de su creador ,a su vez efectuado el proyecto de conformidad a quien lo habita también llevarán su impronta.Este deshará,conservará o abrillantará la obra de quien la proyectó.
Toda esta creación es inspiraciòn para el escritor que la contempla.
Así que el protagonista es todo un poeta de urbano.

Carlos Paredes Leví dijo...

Ana María Parente:
Me gustó eso del poeta de lo urbano...
Quien tiene un poco de sensibilidad y criterio ante la contemplación de la belleza, no puede permanecer indiferente cuando se encuentra parado ante singulares edificios...
Un saludo

Alicia dijo...

Carlos, veo que prácticamente hemos estado en lo mismo... o por los mismos lugares, tratando de no caer en "lugares comunes" pero si en algunos "lugares conocidos" y aprendiendo a mirar con otra perspectiva no? Gracias, me gustó el relato de un paseo que reconozco como recientemente vivido.
Un abrazo

Carlos Paredes Leví dijo...

Alicia:
Sí, esos paseos son buenos para la higiene mental y del alma. Hay algo bueno en la contemplación de la belleza y lo singular...
Un saludo

Pd: La próxima, le pido que me acompañe así hace usted las fotos...

Remembranza dijo...

Para Mauricio: a mi me hizo gracia.
http://www.youtube.com/watch?v=iueb7lFqEwc

Carlos Paredes Leví dijo...

Remembranza:
Muchas gracias. Me encantó. Pero, a Mauricio, yo lo veo no cayendo en la fase 2 y adoptando las últimas con distinto talante. Tal vez no sea un tipo al uso....
Un saludo y gracias otra vez.

Por cierto, estoy ultimando otra charla con Mauricio y la publicaré en un rato.

Una ET en Euskadi dijo...

A mi gustó mucho este relato, que es un pequeño descanso en la acción.
Yo también solía salir a mirar casas e imaginarme quien vivía y que estarían haciendo (especialmente me pasaba cuando tenía ganas de mudarme de casa)

PD: No se si el que pasea no se suicida, solo se que a mí sí me daban ganas de suicidarme cada vez que escuchaba a Graciela Borges

Carlos Paredes Leví dijo...

Una ET en Euskadi:
Sí, cada tanto cambio de registro para variar un poco...aunque la gente ,lo que más demanda, es acción.
En cuanto a Graciela Borges, hay que reconocerle que la frase es muy buena. De tanto en tanto, hasta las actrices dicen algo que vale la pena.
Un saludo.

Alicia dijo...

Carlos: Si se da una vueltita por mi espacio, verá que mis paseitos de higiene mental y alma, siguieron dando sus frutos.
Aquí hoy festejamos el día el amigo y este nuevo post también tiene que ver con eso, y con usted, ya verá...
Un abrazo

Carlos Paredes Leví dijo...

Alicia:
Bueno, ahora mismo voy pero, aprovecho, para darle las gracias por adelantado.
Un saludo y feliz día.